.

Hoy es uno de esos días. Uno de esos días de neblina sucia en los que los alumnos te tienen que repetir dos veces todo porque sencillamente lo de que su hija esté enferma o lo que han hecho el fin de semana te resbala tanto que ya ni te molestas en escuchar, que bastante has hecho con salir de la cama. Y te apetecería estar sentada tus ocho horas haciendo que trabajas delante de un ordenador y echarte una siesta encima de la mesa después de comer lo que sea que te has echado en la fiambrera y volver a casa y no pensar. Sobre todo no pensar. No pensar que llevas año y medio sin abrazar a tu familia. Más de dos años sin tomarte un café comodiosmanda con Carmen mientras habláis de literatura. Más de dos años sin levantarte a aplaudir el último montaje de Helena y esperarla sin que te importe el frío a que se cambie y salga, aún vibrante de energía, del teatro. Más de dos años sin ver sonreír a Lorena, sin destripar películas y directores con Carlos, sin pasear con Asela, sin escuchar las historias de Navas o de Pedro; y a saber cuánto sin disfrutar del espectáculo que es Leila con sus dos fieras perrunas. Dos años y pico que no has estado ahí para escuchar a tus amigos cuando te necesitaban y con los que solamente intercambias holasquétalcómovatodo que sencillamente no pueden ni podrán jamás resumirse en dos, tres líneas de conversación en una red social que en tu país de acogida, por cierto, sigue censurada.

Hoy es uno de esos días de frío húmedo que te encoge el corazón y las entrañas y no puedes decírselo a nadie. No puedes callar tampoco, porque eres la profesora y tu alumno te espera en su oficina y tienes que hacerle hablar y trabajar con paciencia y con calma durante hora y media, o dos horas, y después agarrar tu mochila cargada de libros y peregrinar a otra oficina o a otra casa o a otra escuela (algún día tendré un trabajo de verdad y me echaré siestas en la oficina), y piensas, no quieres pero piensas y no sabes ya si piensas en ese español castrado de tiempos compuestos que usas en clase o en ese inglés de slang prestado de unos y otros que usas para desahogarte con quienes llamas amigos con reservas, o en ese mandarín vacilante aprendido de libros viejos y conversaciones pilladas al vuelo; y no te apetece, hoy no te apetece poner orden en ese zumbido de tres lenguas y mil tonos. Te apetecería volver a casa, darle un beso a tu madre, abrazar a tu padre, recorrerte todas las librerías de Malasaña, navegar por Internet sin que cada dos por tres tengas que cagarte en la madre que parió a tu conexión o a la censura, escucharte todos los programas especiales de El Sótano o simplemente tirarte en la cama, tu cama, acurrucarte en la almohada y leer en tu idioma hasta que te caigas de sueño. O sea, hacer lo que hacías cuando la cantimplora de inspiración se te agotaba en casa.

Y sabes que se te pasará, y le echas la culpa al invierno y te dices que allá te estarías quejando de la maldita calefacción central en vez de estar quejándote del frío pegada a tu pobre radiador, que si estuvieras en España te sentirías ahogada, triste, que te aburrirías, todos esos etcéteras que te repites orgullosa mientras esquivas viandantes, aquí aprendo cada día, estoy dedicándome a algo que más o menos estudié, estoy en el país y en la ciudad que elegí para vivir, tengo amigos y proyectos, pero la verdad es que hoy cambiarías todo por despertarte una mañana de sábado en casa. Y extrañas tu cuarto, tus libros, los columpios en los parques, las moderneces de Malasaña, las terrazas de Lavapiés, las exposiciones de La Casa Encendida, el Matadero, el Retiro, el patio del Reina Sofía y las voces cálidas de tus amigos. Puestos a extrañar, hoy ya echas de menos hasta la canción del Mercadona.

Anuncios

Acerca de Doxa Grey
Intrusismo freelance.

2 Responses to .

  1. elise says:

    ¡Ánimo! ¡Y déjate caer por aquí pronto, que te echamos mucho de menos!

  2. Ojalá en un sobre cupiera un pedacito de todo lo que añoras. Maldito homesick…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: