Escuela de idiomas

No hay que empeñarse en que nuestros niños hablen más lengua que la castellana, que es la lengua imperial de su patria. El francés, el inglés, el alemán, el italiano deben estudiarse como el latín y el griego, sin ánimo de conversarlos. Un causeur español, entre franceses cultos, será siempre algo perfectamente ridículo; vuelto a España al cabo de algunos años, será un hombre intelectualmente destemplado y disminuido, por la dificultad de pensar bien en dos lenguas distintas. ¡Que Dios nos libre de ese hombre que traduce a su propio idioma las muchas tonterías que, necesariamente, hubo de pensar en el ajeno!”

Antonio Machado, Juan de Mairena

Ejercicio para el lector: analice, ilustrando con ejemplos, el concepto de ridículo y su evolución hasta el momento actual.

A la luz de su propia experiencia en la educación recibida en cuando a idiomas, discurra en torno al mismo concepto, unido al de docenciadestempledisminución.

Ejercicio opcional: relate con sus propias palabras lo que hubiera significado una clase de conversación de lengua extranjera impartida por un nativo en el momento de su educación temprana, los temas tratados, etc. Se valorarán la imaginación y las licencias poéticas. 

Tal como éramos, Hostal Proust Ediciones, 2012- (Volumen en preparación)

Si la cosa es quejarse


Tiemblo al pensar en el avance imparable de la novela. Las páginas impresas, sin alma ni aliento, adueñan las mentes de los lectores, que devoran ávidos la tinta […] qué fue de aquellos poemas manuscritos, de aquella belleza de la letra propia con que los poetas y literatos, flor de nuestra cultura, deleitaban el cuerpo y el alma […] no hay duda de que pronto nos devorará lo producido por ese invento del mismo Diablo […] . Pronto, sin duda, habrá más novelas que lectores.”

Carta al director de El Diario de Madrí (fragmento). Madrid, s. XIX (fecha sin determinar).

Tal como éramos, Hostal Proust ediciones (volumen en preparación).

Ejercicio para el lector: opinión breve y argumentada sobre el tema.

Algún día alguien leerá todas las alarmas que se vienen activando en torno a la literatura en Internet y se asegurarán los programas de humor por los siglos de los siglos. Mientras, podemos seguir aspirando el olor del papel rancio como si se tratase de materia colombiana sin cortar, pero no podemos negar la evidencia: hace ya un tiempo (como quince años, así que no nos pilla de sorpresa) que lo tenemos aquí (Internet, no la droga, aunque comparta algo de ambas). Negar esa realidad es negar la rueda, la luz eléctrica o que la Tierra gira alrededor del Sol. Aunque siempre haya quien se fustigue por ello.

Intítulo

El título no siempre es la clave del éxito. En este caso, es más probable que en el resto de aspectos de la vida y no requiere más que la combinación correcta y evocadora* de los factores citados a continuación:
Espacio urbano + animal (o bien casi extinto o bien asquerosamente cotidiano)  + estado físico o emocional + día de la semana

Ejemplo: Las cochinillas del parque se suicidaron un lunes [al sol]**

*se recuerda al joven novelista que sin sugestión no es nadie.

**sólo es aceptable en caso de adeptos al apropiacionismo.

Novelas y noveles sin fecha de caducidad, cap. 8 “El maestro japonés dice”. Hostal Proust Ediciones, 2008.

Humor y pedagogía

“La prosa, decía Juan de Mairena a sus alumnos de Literatura, no debe escribirse demasiado en serio. Cuando en ella se olvida el humor -bueno o malo- se da en el ridículo de una prosa extemporánea, o en esa que llaman prosa lírica, ¡tan empalagosa!…”

Juan de Mairena, Antonio Machado.

Ejercicio para el lector: aplicando las teorías ya vistas sobre recepción y creación literarias actuales, repase someramente el panorama de la llamada prosa lírica contemporánea. Se valorarán la brevedad y la capacidad de síntesis.

Opcional: elabore, justificando con ejemplos, un pequeño corpus de autores que hayan incorporado el concepto humor a la obra literaria en prosa. Se valorará, ante todo, el esfuerzo del alumno.

Tal como éramos, Hostal Proust Ediciones (volumen en preparación).

Distinciones básicas en los usos del lenguaje

Dado que en la lengua española la forma en masculino incluye al femenino en su uso plural, que las palabras, que se sepa, carecen de sexo visible y que, a la hora de emitir un enunciado, además de otros factores, es fundamental la llamada economía del lenguaje para facilitar la comprensión del mismo, cabría por tanto establecer dos posibles desviaciones de dicho uso del masculino plural como inclusivo de masculino y femenino:

  • Uso literario: varones e mulleres, moros y moras (Mio Cid )

Comentario adicional: razones métricas, valor estilístico y enfático.

  • Uso idiota*: compañeros y compañeras, alumnos y alumnas.

Ejercicio para el lector: explique y justifique, empleando criterios como el  gasto de saliva, tiempo de discurso, posibilidades de confusión del personal, probabilidades de ser apaleado por una hembrista recalcitrante y nivel de desconocimiento de la lengua que se farfulla, las razones para las que un político actual prefiera el segundo uso.

 

*Puede llegar a darse, en contextos más coloquiales, un uso muy idiota que corre el riesgo de pasar de lo jocoso y anecdótico al empleo real como subtipo del anterior. Ej. jóvenes y jóvenas, estudiantes y estudiantas...

 

Tal como éramos, Hostal Proust ediciones (volumen en preparación).

El brindis de Marion B.

Vamos a brindar porque es la última noche del año y tenemos que brindar por algo. Y yo alzo la copa y brindo. Yo brindo por todos vosotros. Por ellos y por ellas.

Primero por ellos. Por todos vosotros. Por esos chicos maravillosos que seguro que están en alguna parte del mundo y con los que aún no he tenido la alegría de toparme. Así que sobre todo brindo por los otros. Por esa caterva de jóvenes y no tan jóvenes que este año y con diferentes grados de embriaguez, sobriedad o influencia estupefaciente han tenido el gusto de follarme. Eh, algunos me habéis gustado. A otros, sinceramente, hubiera preferido no conoceros jamás. No voy a recordaros uno a uno porque me tiraría hablando hasta las uvas, pero me gustaría dedicaros unas palabras. A todos vosotros, en general. A todos los que me apreciáis honrada y sinceramente porque según vosotros soy una tía de puta madre, inteligente y que además está buena.

A mí me hubiera gustado conoceros. De verdad. Aunque a las dos semanas os hubiera dado puerta. O no, a saber. A lo mejor cualquiera de vosotros me hubiera rendido. A mí también me gustan los mimos. Las ñoñadas. Me gusta hasta que me abracen, qué cosas. Me gusta aprender del tipo al que meto en la cama más que nada porque le aprecio lo suficiente y me aprecio lo suficiente como para meter en la cama a tíos que merecen la pena y que tienen algo que enciende y endulza; y me gusta la complicidad del desayuno, llamar de vez en cuando, hasta, quién sabe, dar alguna sorpresa rollo Amélie de esas que no me pegan nada. Aunque en el fondo me estuviera planteando constantemente si no estaré perdiendo el tiempo con cualquiera de vosotros porque el chico de mi vida sea uno de esos que viven en otra parte remota del mundo y que nunca he tenido la alegría de encontrarme y entonces saliera a cualquier bar y me follara a otro probablemente tan gilipollas o tan inteligente, tan ardiente o tan dulce como cualquiera de vosotros. Sin rencores. A fin de cuentas, al final la tirada soy yo. No puedo evitarlo. Me miro al espejo y me veo cara de otra. De la otra. De la alternativa cachondona y morbosa a vosotras.

Por cierto, un brindis por vosotras. Por las buenas chicas. Por vuestros huevos bien puestos de hembras alfa y por vuestras correas de perlas con que atáis a quien se deja. Un brindis por vuestras manos entrelazadas, vuestras sonrisas y vuestras cenas de parejas, por vuestros viajes a pueblos idílicos en que os retratáis juntitos y sonrientes. Por vuestros regalos de aniversario y vuestra complicidad en twitter. A veces os juro que me gustaría ser como vosotras. Llevarme bien con sus amigos, marujear con sus amigas, quejarme complaciente ante las mías porque tengo un compromiso y entrar en las tiendas de regalos haciéndome la pregunta existencial del qué le regalo y qué le gustará a este chico que lleva conmigo seis meses. Me gustaría ser como vosotras porque nunca sabréis de la existencia de las que son como yo. Nunca sabréis de los mensajes que incendiarían un disco duro. Ni de las noches en que vuestro chico salió con sus colegas a los seis meses de cines, cenas y cartas perfumadas. Y cuando le llamasteis aquel fin de semana que tuvo que viajar por trabajo, el móvil se le había quedado sin batería. Aún existen habitaciones de hotel sin cobertura.

Os juro que lo he intentado. Pero me habéis vuelto a dejar a medias.

En fin, feliz año. Y no os olvidéis de sonreír.

De Instrucciones para sonreír en una fiesta.

Tal como éramos (ejercicio resuelto)

Ejercicio resuelto: ilustre convenientemente con un fragmento literario la situación actual de la Universidad española:

Otras ciudades españolas se habían dado alguna cuenta de la necesidad de transformarse y de cambiar; Madrid seguía inmóvil, sin curiosidad, sin deseo de cambio.

[…] El estudiante culto, aunque quisiera ver las cosas dentro de la realidad e intentara adquirir una idea clara de su país y del papel que representaba en el mundo, no podía. La acción de la cultura europea en España era realmente restringida, y localizada a cuestiones técnicas, los periódicos daban una idea incompleta de todo, la tendencia general era hacer creer que lo grande de España podía ser pequeño fuera de ella y al contrario, por una especie de mla fe internacional.[…]Esa tendencia natural a la mentira, a la ilusión del país pobre que se aísla, contribuía al estancamiento, a la fosilificación de las ideas. Aquel ambiente de inmovilidad, de falsedad, se reflejaba en las cátedras […]

Los profesores del año preparatorio eran viejísimos; había algunos que llevaban cerca de cincuenta años explicando.Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil.

Pío Baroja, El árbol de la ciencia.


Compare la fecha del fragmento elegido con la fecha actual.

Razones para sonreír: ¿hoy existen los vuelos low-cost?

Tal como éramos (fragmento), Hostal Proust Ediciones (volumen en preparación)