La muñeca cabrona

“La niña japonesa aprende pronto a dominarse. Se le hace comprender que el respeto filial y la cortesía no consienten que manifieste delante de sus padres o de los extraños la menor emoción susceptible de desagradarlos o de entristecerlos”.

André Bellessort, Voyage au Japon (1901)

 

Vuelvo a mis neogeishas vengadoras, a mis asesinas, a esas muñecas de hierática e impasible porcelana que, un siglo después, ya no usan las espadas de sus ancestros para desgarrarse sus entrañas sino para hendir las de ellos, las de todos aquellos que se atrevan a ofenderlas.

A mí me caen muy bien. Espero que a ustedes también, porque pronto tendrán (creo, espero, suspiro, barrunto) noticias de ellas.

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Si Blasco Ibáñez creía en Dios, nadie se enteró

4.3. Tan realista que echa humo.

Y como hombre que ha caído tan hondo, tan hondo, que ya no puede sentir remordimiento, apartó su vista del incendio para fijarla en aquella luz macilenta; luz de cirios que arden sin brillo, como alimentados por una atmósfera en la que se percibe aún el revoloteo de la muerte.

[…]

Batistet regresó desesperado de su inútil correría. Nadie contestaba.

La vega, silenciosa y ceñuda, los despedía para siempre.

Estaban más solos que en medio de un desierto; el vacío del odio era mil veces peor que el de la Naturaleza.

Huirían de allí para empezar otra vida, sintiendo el hambre detrás de ellos pisándoles los talones; dejarían a sus espaldas la ruina de su trabajo y el cuerpecillo de uno de los suyos, del pobre albaet, que se pudría en las entrañas de aquellas tierras como víctima inocente de una batalla implacable.

Y todos, con resignación oriental, sentáronse en el ribazo, y allí aguardaron el amanecer, con la espalda transida de frío, tostados de frente por el brasero que teñía sus rostros con reflejos de sangre, siguiendo, con la pasividad del fatalismo, el curso del fuego, que iba devorando todos sus esfuerzos y los convertía en pavesas tan deleznables y tenues como sus antiguas ilusiones de paz y trabajo.

La Barraca, Vicente Blasco Ibáñez.

Ejercicio para el lector: aventure las posibilidades de supervivencia de Batiste y su familia tras el incendio de la barraca.  Compare con la situación actual a la luz de las últimas noticias sobre la crisis.

Ríase.

Opcional:

1. Según la teoría pantextual, habría más acción en:

a) novelas de Blasco Ibáñez

b) cine de José Luis Garci

2. ¿Cuál de las dos (¿a) o b)? ofrece mayores innovaciones?

 

Salvemos el XIX (fragmento), Hostal Proust Ediciones, 2011