Escuela de idiomas

No hay que empeñarse en que nuestros niños hablen más lengua que la castellana, que es la lengua imperial de su patria. El francés, el inglés, el alemán, el italiano deben estudiarse como el latín y el griego, sin ánimo de conversarlos. Un causeur español, entre franceses cultos, será siempre algo perfectamente ridículo; vuelto a España al cabo de algunos años, será un hombre intelectualmente destemplado y disminuido, por la dificultad de pensar bien en dos lenguas distintas. ¡Que Dios nos libre de ese hombre que traduce a su propio idioma las muchas tonterías que, necesariamente, hubo de pensar en el ajeno!”

Antonio Machado, Juan de Mairena

Ejercicio para el lector: analice, ilustrando con ejemplos, el concepto de ridículo y su evolución hasta el momento actual.

A la luz de su propia experiencia en la educación recibida en cuando a idiomas, discurra en torno al mismo concepto, unido al de docenciadestempledisminución.

Ejercicio opcional: relate con sus propias palabras lo que hubiera significado una clase de conversación de lengua extranjera impartida por un nativo en el momento de su educación temprana, los temas tratados, etc. Se valorarán la imaginación y las licencias poéticas. 

Tal como éramos, Hostal Proust Ediciones, 2012- (Volumen en preparación)

Perales del Río, baby

Nuestro nuevo mundo no tiene fronteras. La mejor muestra, quizá,  las franquicias de tiendas de moda, repetidas ad naúseam como en una rambla comercial eterna.

A pesar de todo, cuando recreamos la ficción de un encuentro [cuando creamos verano en enero] seguimos necesitando los símbolos, los motivos, esos nombres sugerentes: la toponimia del mito moderno. Ese mundo del que parecemos siempre desgajados. Ese mundo que hemos hecho nuestro a fuerza de imágenes, códigos y estados mentales que nos siguen sonando a lengua extraña y paraíso perdido.

Perales del Río. Por qué no.