Piel tirante

poupé

Praga, junio 2011.

Se ha olvidado por completo que el primer símbolo del teatro es la máscara. La máscara es invariable, única e insistente. Es inmodificable, ineludible, destino. Cada hombre lleva su máscara, que para los antiguos significaba su culpa.

Ivan Goll, El supradrama  (1919)

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