Guía de (cierra)bares en Shanghai

No solamente es poner la primera lavadora. O encontrar buenos amigos. O adaptarse al trabajo y al estilo de vida. O dar con un parque para leer a gusto una tarde de otoño. Una de las cosas que más en casa te hacen sentir es un buen bar. Un bar en el que pasarte media noche de cháchara descascarillando cacahuetes. Un bar en el que echarte al coleto una buena ginebra mientras oteas al (bello) personal. Un garito en el que dejarte las rodillas bailando hasta las mil. Es difícil, pero poco a poco se van encontrando.

Le comenté a Oriol, mente pensante detrás de la magnífica Chinalati, que me gustaría hacer una guía de los mejores bares en esta ciudad que tiene complejo de pija, de puta y de superficial, comparada con la “underground y auténtica” Beijing. Me dijo que vale, pobrecito.

Así que aquí estoy. Iré publicando mis hallazgos en cuanto a baretos documentándolos con batallitas, fotografías y demás, para demostrar que en Shanghai, aparte de beber vino con el meñique levantado, también sabemos emborracharnos con estilo.

Aquí va la primera de muchas. He añadido en la parte de Colaboraciones un botón con el nombre de la sección donde se podrán ir siguiendo.

Estén atentos.