“Comediantes” nos “atacan”

“¡Vaya farsante! Por mucha corbata que lleve, se nota que está en bancarrota. Mírale, en mitad del madrigal, rodeado de gente, todo estrafalario, haciéndose el chulo, pero poniéndose ciego a pistachos. ¡Ha perdido la chaveta!”

Esta frase, que se puede oír cualquier viernes por la noche,  podría ser un ejemplo de lo que ocurre en nuestros días. Hace unos años, nadie hubiera entendido lo que la joven quiere decir. Ahora, probablemente, tampoco. Y es que desde hace unos años, la lengua española ha sufrido los ataques (nunca mejor dicho) de la imparable lengua italiana.

“Puede ser una cuestión de prestigio” afirma un informante anónimo. “Hemos pasado de no saber lo que es un piano o un violoncelo a que nuestros hijos dominen a la perfección un léxico feroz plagado de cantatas, arias y sonatas. Cuando el otro día mi niña me dijo que había emprendido con su profesor de música una larguísima tocata, le tuve que cruzar la cara”, confiesa, sin poder ocultar su angustia.

Y es que, lo quiera o no este padre preocupado, las palabras de procedencia italiana están por todas partes. “Suenan bien. Suenan a música, a otro mundo”, explica una joven de aire cosmopolita. “Decir pintoresco hace que el paisaje, de por sí, mejore.”

Está por ver si la invasión de palabras italianas es absolutamente necesarias o puede prescindirse de alguna. “Carnaval. ¿quién va a usar esa palabreja algún día? ¿Y qué me dice de saltimbanqui? ¿qué carajo es un soneto? Que cada uno use las palabras de su propia lengua. Al final hablaremos algo que no sabremos ni lo que es. De hecho dudo que alguien sepa escribir algún día, en nuestra lengua, una novela o uno de esos sonetos. No es algo que nos pertenezca. Si me dirá que al final, terminaremos todos alimentándonos de macarrones.” explica un célebre escritor teatral que no quiere dejar constancia de su nombre.

El miedo está ahí. “Somos una lengua pura y hemos ido dejando que nos contaminen. No sé qué clase de lengua hablaremos dentro de cien años. Seguramente, dejaremos de entendernos los unos a los otros. Es necesario que nos erijamos en un reduct…” lamentablemente, la información se interrumpió aquí. El informante, ante la toma de conciencia de esta última palabra, abrió desorbitadamente los ojos y comenzó, ante el asombro del que esto escribe, a propinarse cabezazos contra la pared al grito de “morid, macaroni!”

Está por ver qué ocurrirá con esta avalancha de italianismos. De momento, se les augura, al igual que a los macarrones, a los pianos y a los sonetos, un futuro incierto basado, ante todo, en una moda pasajera hinchada de falso prestigio.

De la revista “Posada Ponce” (fragmento), 1732.

En Tal como éramos, Hostal Proust Ediciones, 2012 (volumen en preparación)

Aquellos lectores que tengan aún más ganas de alarmarse, pueden echar un vistazo aquí.

Paseos dominicales, felicidad conyugal

Dado el siguiente fragmento textual:

SEÑOR DON: ¡Y eso qué más te da! ¿No eres feliz junto a tu esposa? ¿No

tienes un sueldo decente que no te permite morirte de hambre? ¿No

descansas los domingos y hasta paseas por las tardes? ¿Qué más quieres? ¿Carrozas y lacayos?

HERMENEGlLDO.- ¡Quiero tener el corazón y el hígado en su sitio!

SEÑOR DON.- Así sois los hombres. ¡Cuanto más se os da, más queréis!

Malditos seáis, perros ambiciosos. Maldito sea vuestro destino. ¿Qué

pretendéis? ¿Que las vacas sean más hermosas? Pues no lo verán vuestros ojos. Yo soy el señor importante. jYo he decidido ser la mano justiciera que ponga las cosas en su sitio! Y no consiento indisciplinas.

Elige, Hermenegildo. El mundo así y tu bienestar para siempre, o el

mundo del derecho y mi persecución implacable.

Carlos Muñiz, El caballo del caballero.

Ejercicio para el lector: atendiendo a las teorías vistas en clase, comente el concepto de espectador y de estética de la recepción que impera en el tono general del texto, prestando especial atención a su capacidad supuesta de abstracción y comprensión de la obra.

Identifique y comente convenientemente, en el plano literario los conceptos maniqueísmometáfora barata y obviedad, teniendo en cuenta el papel de la censura en la época. Valore convenientemente la inteligencia receptora del censor.

Opcional: comente, según el texto, el concepto obrero de derechas, su evolución a lo largo del periodo democrático y sus preferencias en el ocio cultural. Justifique su existencia en cinco líneas.

 Tal como  éramos, Hostal Proust Ediciones, (volumen en preparación).

Si la cosa es quejarse


Tiemblo al pensar en el avance imparable de la novela. Las páginas impresas, sin alma ni aliento, adueñan las mentes de los lectores, que devoran ávidos la tinta […] qué fue de aquellos poemas manuscritos, de aquella belleza de la letra propia con que los poetas y literatos, flor de nuestra cultura, deleitaban el cuerpo y el alma […] no hay duda de que pronto nos devorará lo producido por ese invento del mismo Diablo […] . Pronto, sin duda, habrá más novelas que lectores.”

Carta al director de El Diario de Madrí (fragmento). Madrid, s. XIX (fecha sin determinar).

Tal como éramos, Hostal Proust ediciones (volumen en preparación).

Ejercicio para el lector: opinión breve y argumentada sobre el tema.

Algún día alguien leerá todas las alarmas que se vienen activando en torno a la literatura en Internet y se asegurarán los programas de humor por los siglos de los siglos. Mientras, podemos seguir aspirando el olor del papel rancio como si se tratase de materia colombiana sin cortar, pero no podemos negar la evidencia: hace ya un tiempo (como quince años, así que no nos pilla de sorpresa) que lo tenemos aquí (Internet, no la droga, aunque comparta algo de ambas). Negar esa realidad es negar la rueda, la luz eléctrica o que la Tierra gira alrededor del Sol. Aunque siempre haya quien se fustigue por ello.

Tal como éramos (ejercicio resuelto)

Ejercicio resuelto: ilustre convenientemente con un fragmento literario la situación actual de la Universidad española:

Otras ciudades españolas se habían dado alguna cuenta de la necesidad de transformarse y de cambiar; Madrid seguía inmóvil, sin curiosidad, sin deseo de cambio.

[…] El estudiante culto, aunque quisiera ver las cosas dentro de la realidad e intentara adquirir una idea clara de su país y del papel que representaba en el mundo, no podía. La acción de la cultura europea en España era realmente restringida, y localizada a cuestiones técnicas, los periódicos daban una idea incompleta de todo, la tendencia general era hacer creer que lo grande de España podía ser pequeño fuera de ella y al contrario, por una especie de mla fe internacional.[…]Esa tendencia natural a la mentira, a la ilusión del país pobre que se aísla, contribuía al estancamiento, a la fosilificación de las ideas. Aquel ambiente de inmovilidad, de falsedad, se reflejaba en las cátedras […]

Los profesores del año preparatorio eran viejísimos; había algunos que llevaban cerca de cincuenta años explicando.Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil.

Pío Baroja, El árbol de la ciencia.


Compare la fecha del fragmento elegido con la fecha actual.

Razones para sonreír: ¿hoy existen los vuelos low-cost?

Tal como éramos (fragmento), Hostal Proust Ediciones (volumen en preparación)